domingo, 24 de abril de 2011

Vida de Mujeres: "¿Que nos atrae de ellos, según ellos?"

"Blog en donde un hombre expresa según su punto de vista y sus entrevistas, explica en que se fijan las mujeres a la hora de buscar a un hombre, ¿estas de acuerdo con sus averiguaciones?"

En qué se fijan las mujeres

GQ.COM

Sinceramente, no tengo ni idea de lo que piensan y codician las mujeres cuando me las cruzo. Quiero gustarles, pero son tan diferentes entre sí como mis calcetines cuando intento emparejarlos al sacarlos de la lavadora, así que establecer una pauta de sus querencias estándar es de lo más complicado. Podría pasarme mucho tiempo intentando ver películas románticas de Meg Ryan para recabar poco a poco información útil al respecto de lo que les gusta encontrarse enfrente, pero, sinceramente, no creo que Tom Hanks sea más que una metáfora amorfa del tipo que en realidad buscan . Y además, prefiero tomarme un gintonic con ellas esta noche que entrenarme en el sofá previo paso por el videoclub. Más embarazoso es que Susi, la dependienta, me vea alquilar 'La boda de mi mejor amigo' que las obras completas de Sasha Grey. 

Por ello, un Hombre GQ que no se arredra toma el toro por los cuernos y va a preguntar directamente a la fuente . No sé si lo saben, pero en las revistas de moda masculinas, trabajan cantidad de mujeres. Ellas son las que tienen el gusto necesario para preparar la mayoría de nuestras producciones, saben lo que quieren y esa es la imagen que acabamos mostrando al mundo. Si existe un canon de belleza masculino es porque ellas lo han creado . Por ello, es tan importante que hayan compartido sus secretos conmigo... y yo con vosotros.

Sin más, cinco aspectos que hay que cuidar a la hora de enfrentarlas porque, no lo dudéis, es en lo que más se fijan. No es fantasía, sino un estudio de mercado:

1. Las manos

Es como si me preguntan a mí qué me gusta de ellas y digo que los codos. En serio, ¿qué clase de fetiche raro es ese? ¿Y han de ser fuertes, firmes y callosas como las de un obrero que toma Coca Cola Light a las 11:00 a.m.? Pues lo cierto es que no. Me cuentan que tienen que estar limpias, cuidadas, con las uñas no mordidas, pero recortadas, aunque sin pasar por la manicura. Algo así como Papá Noel o un casero simpático. Del tamaño no me cuentan mucho, pero sí de la movilidad. Dibujarán círculos amplios para apoyar las explicaciones. (Aunque mejor dejarse de muchas explicaciones y escuchar lo que nos tienen que decir. El hombre 10 escucha más que habla e incluso escucha mientras habla). 
PD: Lamentablemente solo el 16% se fija en los ojos. Me siento como un objeto. 

2. Sentido del humor

El 80% de las encuestadas solicitan que las hagan reír. (Les gusta la comedia, quién me lo iba a decir cuando llevé a la Yoli a ver ‘American Pie'). Y que rías. Más bien que sonrías. No vale con la estrategia de Eugenio, de tirar el chiste y hacerse el serio. Más matices: positividad y anécdotas ante todo ("Listos, pero que no se pasen de listos", me chivan). Humor blanco, fino y seductor, pues, y nada de bromas de amigotes. "Que no sean lerdos, por favor (y el por "favor" pronunciado con cara de plegaria)" es una frase lapidaria y literal que me ha encogido al alma. ¿Cómo se hará eso? 

3. Zapatos

Sorprendentemente se cuela en el top three . ¿Así que el alma masculina se descifra atendiendo a los zapatos que le ha comprado su madre a uno? 
-¡No! ¡Error!, tu madre ya no puede comprarte cosas, que de eso también me he enterado. 
-¿Ni siquiera en mi santo? 
-¡No! Que te regale libros de cocina, que estás hecho un haragán. 

Ahora les dejo con Paola, pues me siento incapaz de parafrasear con la misma brillantez lo que considero un discurso irreprochable: "Los zapatos son la parte fundamental de la vestimenta de un sujeto. Por ejemplo: ‘¡Ah, lleva unos Baly mitad deportivas, mitad zapato', y las conclusiones rápidas que saco son: ‘Es moderno a la par que tradicional. Se arriesga con el diseño pero en el fondo es un gran conservador, por lo que le gusta que seas lanzada a la par que recatada. Le gusta leer pero le aburre la literatura y los usa porque busca algo arreglado pero informal, sobre todo por si tiene que salir corriendo'. Claro que si lo que lleva son unos Church o Lotusse, lo que te está diciendo claramente es: ‘Soy consultor, banquero o abogado, me gustan los Mercedes, pero cuando salgo con mis amigos lo que quiero es un Mini, o, lo que es lo mismo, soy más de mi novia de toda la vida, salvo cuando no me ven, que soy más de la novia del de al lado. Eso por no entrar ya en si son de cordones o mocasines, porque ahí tenemos otro indicador que tiene que ver con si es cómodo o de los que les gustan tener las cosas bien atadas. Y esto si no atiendes al tamaño del pie. En efecto, el tamaño importa". 

Y como diría el amigo de Forrest Gump, esto es todo lo que tengo que decirles sobre los zapatos. 

4. La ropa

La ropa que busca mi encantadora muestra es tirando a clásica. Se pirran por los trajes, pero no los exigen a diario, donde se contentan con el "arreglado pero informal" de toda la vida. Detestan, eso sí, todo indicio de metrosexualidad ("Que no se miren en el espejo más que yo") así como las prendas apretadas, con especial censura a los bañadores marcapaquetes. Esos los condenan con vehemencia. 

5. La casa

Si va bien, la cosa acaba en casa. Se valora de manera especial en el hombre que no viva con sus padres, que tenga todo recogido y que no guarde revistas en el baño (eso les recuerda que somos humanos y baja su libido). Siguiendo con escatologías variadas, es menester que recarguemos el rollo de papel higiénico cada vez que aparezca ese huérfano y humillado cilindro de cartón marrón. Un cilindro de cartón marrón en el baño de uno les resulta tan antilujurioso como que les digas de pagar a medias en la primera cita o que les pinches con la barba (que, por cierto, les gusta de tres días). 

Y, si hay suerte y desayunáis juntos, si no sois capaces de comer tostadas con la boca cerrada y sin hacer ruido, lo mejor es que os ciñáis a cocinar para ellas su menú y a mirarlas embobados sin hacer preguntas y bebiendo café a sorbitos cortos. Me apuntan residualmente que también les gusta que bailemos, que tengamos moto, que hagamos la colada (sea lo que sea lo que eso significa), que hagamos la compra y que demos el pecho al niño. Lo tengo claro, quieren una mujer alta.

Vida de Mujeres: "¿Por qué eres Soltera?"

¿Por qué eres soltera?

MATCH.COM EN YAHOO!
Por: Amy Spencer

Si eres soltera, estoy segura de que te has preguntado más de una vez: "¿por qué yo?" . En lo que a la respuesta se refiere, lo más probable es que amigos y familiares hayan sido bastante, eh, generosos al ofrecer sus opiniones y apuesto a que esa vocecita en tu cabeza también ha dicho algo al respecto. Sin embargo, antes de encontrar lo que estás haciendo mal en el ámbito de las citas, hay que darle un vistazo a lo que estás pensando . Tal vez, simplemente sufres de una ligera racha de pesimismo a la hora de buscar pareja.

Yo veo de esta forma al hecho de salir en una cita: algunas veces, no se trata de lo que sucede realmente ahí; más bien es nuestra explicación de lo que sucedió lo que marca toda la diferencia en nuestra actitud hacia el amor, nuestro estilo de actuar en una cita y la energía que se irradia durante la velada. Es una teoría a la que el doctor Martin Seligman, padre de la psicología positiva y autor de La Auténtica Felicidad , llama "estilo explicativo". Señala que los pesimistas explican sus problemas como algo generalizado ("no le gusto a nadie"), permanente ("voy a estar sola toda la vida") y personal ("no soy suficientemente hermosa"). Pero es mucho más probable que se pueda iniciar una gran relación si se es optimista, lo que significa que es momento de comenzar a ver nuestras experiencias negativas a la hora de buscar pareja como algo "atípico", "temporal" y que "no tiene que ver conmigo".

A continuación, por ejemplo, están algunas de las razones más comunes (y frustrantes) por las que la gente cree que no va a encontrar pareja. Si alguna vez has dicho algunas de las frases mencionadas, yo te ayudaré a ser optimista a pesar del pesimismo, y a recordarte las cualidades en las que debes concentrarte al prepararte para una relación exitosa.

"Nadie está buscando a alguien como yo". Esta es una forma "generalizada" de ver la situación, al declarar que tu estatus de soltera es algo dominante y sin excepciones. Sin embargo, toma en cuenta lo que estás diciendo realmente: que nadie está buscando a alguien como tú. ¡Eso es totalmente falso! En lugar de eso, adopta el punto de vista "específico": independientemente del motivo, en las últimas citas fallidas que tuviste, la otra persona buscaba, efectivamente, a alguien diferente -¡pero tú también lo hacías! Tú quieres a alguien que aprecie y vea con afecto tus cualidades singulares y tu risa tan especial, ¿no es cierto? Entonces, tienes que mantenerte alerta para encontrar a esa persona. Lo que pasa es que, simplemente, aún no la has conocido.

"Estoy condenada. Nunca conoceré a nadie". Esta es una forma "permanente" de ver a la soltería -y obviamente, es algo falso. Uno conoce a mucha gente nueva todo el tiempo. Tú simplemente no has conocido a nadie últimamente que te haya inspirado sentimientos románticos, lo cual es más común de lo que piensas. Como optimista a la hora de buscar pareja, considera que pedir "mesa para uno" en los restaurantes es más bien un lugar "temporal" en la barra. A partir de ahora, recuerda la verdad: "no he conocido todavía a alguien que me agrade, pero algún día lo haré".

"No soy suficientemente atractiva/lista/rica/joven/sexy". He aquí lo que está mal con esta lógica: te estás tomando muy a pecho la opinión de personas extrañas. No te culpo -definitivamente se siente como algo personal porque no es nuestro currículum vital ni un dibujo que hicimos lo que es rechazado por alguien; nos están rechazando a nosotros. Pero si alguien no quiere salir contigo, no se trata de ti en lo personal, se trata de la conexión (o de que no exista). Lo diré de nuevo porque es importante: no se trata de ti, se trata del hecho de que no compartes una conexión romántica con esta persona en particular . Podrías estar cara a cara con alguien que tiene todas las cualidades que, en teoría, quieres en una pareja -inteligente, chistoso, atractivo, ambicioso, que venga de buena familia- pero sin importar qué tanto compaginan en teoría, no parecen encender juntos esa chispa esencial que prende corazones en llamas. Esa es toda la prueba que necesitas para saber que no se trata de ti; la pareja perfecta también se sentirá atraída a ti . Olvida lo que la gente podría pensar de ti y concéntrate en la conexión que sientes.

"A los hombres/mujeres no les gusta la gente tan _______como yo". ¡Sí, sí les gusta! Voy a preguntarte esto: ¿tienes algún amigo? ¿Hay algún ser humano que disfrute de pasar tiempo contigo? Entonces, sí le agradas a los demás -simplemente no has tenido esa conexión romántica específica con nadie... todavía.

"Ser soltera se me da con facilidad. Supongo que simplemente estoy destinada a ser soltera para siempre". El que una relación fallida te haya desalentado no significa que vayas a estar sola de por vida. Está bien "destacarse" en la soltería -es decir, que disfrutes de tu tiempo sola, te hagas cargo de tus cosas sin ayuda y no tengas problemas en ira una boda sin acompañante. ¡Pero tu estatus de soltera es "permanente" sólo si tú lo eliges así! Lo que sea que te hace sentir mal contigo misma, es algo temporal -es una sola persona (o tal vez una serie de personas) que no puede establecer una conexión contigo y lo fabulosa que eres, no todos los seres humanos. Actualmente, eres soltera porque no has encontrado a una persona específica con la que quieras sentar cabeza y que te ame sin reservas. Esa es la verdadera razón de tu soltería. Pero si quieres una relación (¡porque también te puedes destacar en eso!) decide en este momento que estás destinada a tenerla y observa cómo la búsqueda de pareja se te da con facilidad gracias a tu aura de optimismo.

  Amy Spencer escribe para las revistas Glamour, Real Simple y New York , entre otras publicaciones, y es autora de  Meeting Your Half-Orange: An Utterly Upbeat Guide to Using Dating Optimism to Find Your Perfect Match.

Belleza: "¿Tips con Bicarbonato?"

Belleza con bicarbonato
Por: Luza Alvarado, el 23 de marzo de 2011, 05:40 AM

El bicarbonato de sodio siempre ha ocupado un espacio en los estantes de limpieza de madres y abuelas. Sin embargo, a pesar de sus muchas virtudes, terminó por quedarse junto al resto de los productos "vintage" de nuestro imaginario, ya que a nuestra generación no le fueron transmitidos los usos de este polvo casi mágico, debido tal vez a la enorme oferta de mejunjes de limpieza que ahora existen en el mercado.

Para sorpresa de muchos, el bicarbonato de sodio está volviendo a ganar vigencia debido a que cubre varias de nuestras necesidades actuales: es biodegradable, barato, nada tóxico y muy versátil, pues sirve, al mismo tiempo, como producto de limpieza, salud y belleza.

La mayor bondad del bicarbonato de sodio es que ayuda a regular el pH de nuestro cuerpo, es decir, evita que una sustancia sea muy ácida -medio que favorece la enfermedad de las células- o demasiado alcalina. Además de esta neutralización natural, retarda el cambio del pH, lo que le da una cualidad aislante o protectora.
Gracias a la doble capacidad de neutralizar y aislar, el bicarbonato es un producto ideal en el cuidado diario de la belleza:

Dientes blancos. Así como el bicarbonato ayuda a despegar manchas rudas en la cocina sin dañar las superficies, también puede hacerlo en los dientes. Después de poner pasta en el cepillo, añade un poco de bicarbonato y talla normalmente. Al cabo de algunas semanas verás la diferencia.

Aliento saludable. El bicarbonato de sodio también funciona como antiséptico al neutralizar la acidez bucal, que favorece la formación de las bacterias responsables del mal aliento. Para lograrlo, sólo tienes que poner media cucharadita de bicarbonato en un vaso con agua y usarlo como si fuese enjuague.


Piel renovada. Los exfoliantes y las cremas contra el acné son caros y a veces no nos dan los resultados que esperamos. El bicarbonato puede sustituirlos sin riesgos. Haz una pasta con tres partes de bicarbonato y una de agua, frota con ella tu piel, suave y circularmente. Enjuaga y siente la diferencia. 
- Un plus: puedes usarlo en las axilas y los pies, además de quitar las manchas, es un efectivo desodorante. También es efectivo para aliviar la comezón que provocan los piquetes de insectos. 


Cabello limpio. Una o dos veces por semana, añade media cucharada de bicarbonato a tu shampoo, talla como de costumbre y enjuaga. Lo que hará el bicarbonato es ayudar a eliminar los residuos químicos (conocidos como 'build up') y permitir que la raíz respire, dejando tu cabello sano y manejable. 
- El complemento: remoja por cinco minutos el peine, el cepillo, los broches y banditas elásticas en un recipiente con agua caliente y dos cucharadas de bicarbonato.

Manos sin residuos. A mucha gente no le gusta cocinar por el simple hecho de que las manos quedan con olor a comida. Sin embargo, esto se puede remediar si se tallan las manos con una pasta que conste de tres partes de bicarbonato por una de agua, después se lavan con jabón suave y se enjuagan.

Relajante para pies. ¿Bailaste o caminaste durante horas? Un baño de pies con bicarbonato es una solución para descansarlos. Mételos en una cubeta con agua caliente y cuatro cucharadas de bicarbonato. Además de relajarlos, les quitarás el mal olor o las manchas que pudieran tener.

¿Conoces algún consejo de belleza o salud con bicarbonato? ¡Compártelo!

Salud Mental: "¿Procastinar?"

¿Qué es eso de 'procastinar'?
Por: Luza Alvarado, el 28 de marzo de 2011, 07:51 AM

La primera vez que escuché el término en el contexto del castellano, me quedé con cara de ‘what?'. Lo busqué en el diccionario de la RAE y no apareció ahí; había que ubicarlo en otra parte. El término viene del inglés ‘procastinate' y significa posponer algo; dejar de hacer una tarea importante para, en su lugar, realizar algo más placentero, aunque menos trascendente. Es una actitud bastante común en situaciones de estrés como, por ejemplo, cuando posponemos la redacción de un trabajo hasta el último día, o hasta que sea inevitable la entrega.

Curiosamente, hoy en día uno ‘procastina' con más facilidad debido quizá a dos factores: a) La herramienta: gran parte del trabajo se realiza en una computadora, donde también guardamos fotos, videos, juegos, etc. b) El tipo de información: la conexión a Internet nos facilita la entrada a redes sociales y sitios de entretenimiento que nos proporcionan suficientes razones para evadirnos. A esto podemos añadir el deseo de estar en todas partes, de enterarnos de lo que pasa "allá afuera" al instante, etcétera.

Lo que muchos ignoramos es que esta postergación del trabajo, que parecería inofensiva como una reacción infantil, a la larga puede convertirse en un comportamiento adictivo y devenir en trastorno, al grado de provocarnos problemas con los demás y hasta conflictos laborales.

La buena noticia es que tiene remedio.

1) Al toro por los cuernos. Según el Dr. Piers Steel, especialista en el tema y autor de 'The Procrastination Equation', hay que empezar por las tareas más engorrosas cuando uno está fresco y mejor enfocado. Postergar la tarea más dura tiene el efecto de bola de nieve, la tentación de ‘procastinar' crece al parejo del estrés. En cambio, si resolvemos lo más difícil de inicio, nos sentiremos menos presionados o ansiosos, y más productivos.

2) Trabaja a contrarreloj. Si los plazos largos te estresan, intenta realizar labores precisas en periodos más cortos de tiempo, quizás de media hora o quince minutos. Establece tareas adecuadas para ese tiempo y ve mejorando tu propio rendimiento. Lo importante es que no recurras al autoengaño, por un lado, y por otro, que hagas consciente cómo la satisfacción de ir resolviendo un problema complejo puede sustituir al sentimiento de fracaso o impotencia.

3) Empieza de nuevo. A veces sentimos que la mañana se nos fue en un abrir y cerrar de ojos, haciendo quién sabe qué. Llega la hora de salir a comer y no hemos avanzado con nuestra lista de pendientes. Pero no todo está perdido; al igual que una computadora, puedes reiniciar tu día: revisa las tareas incompletas, elige las más importantes, las más críticas o urgentes, y concéntrate en ellas. Quizás solo sean dos, pero con ello habrás disminuido el estrés y la posibilidad de seguir evadiéndolas.

4) Desconéctate. Cambia el chip: no es que los demás te estén interrumpiendo, sino que tú permites que todo te interrumpa y te distraiga. Silencia tu teléfono y desconecta el internet hasta que hayas cumplido, por ejemplo, con la tarea más engorrosa. Prémiate con tiempos limitados de socialización (real o virtual) y, sobre todo, no hagas trampa.

5) Paso a paso. Es normal que miremos un problemón y nos sintamos rebasados (justo ahí es donde optamos por la salida fácil). En cambio, si miramos el asunto por partes y establecemos metas pequeñas, nos facilitaremos la vida de dos maneras: podemos identificar aquellas tareas que no requieren tanta perfección, y tendremos más certeza de cuánto tiempo y esfuerzo se requiere.

6) Busca un cómplice (no para ‘procastinar' juntos sino para optimizar el trabajo). Elige a un colega que sea exigente, alguien a quien admires y no quieras decepcionar. Explícale tu proyecto y pídele, como un favor, que te ayude a revisar tus avances antes de salir a comer o al final de la semana. Si acepta y te dedica diez minutos de su día, no querrás hacerlo perder su tiempo. Comprométete con él y escucha sus aportaciones.

¿Y tú, cómo haces para no 'procastinar'?

Vida de Mujeres: "Coqueteos"

5 tipos de coqueteo
Por: Luza Alvarado, el 08 de abril de 2011, 06:23 AM

En materia de coquetería todos somos expertos: desde pequeños aprendimos que con sonrisas y gracias podíamos convencer a nuestros padres de que nos concedieran algún capricho, y cuando la coquetería no funcionaba, recurríamos al berrinche -rasgo antisexy en los adultos, por cierto-. Pero uno crece, las formas cambian, las situaciones se hacen más complejas. La táctica que nos funcionaba con algunas personas, es completamente inútil con otras. O peor todavía, al momento de la conquista pensamos que estamos enviando un mensaje, pero la otra persona percibe algo completamente distinto y la relación no dura ni dos meses.

Intrigados por la manera en que funciona (o no) el flirteo, investigadores de la Universidad de Kansas se dieron a la tarea de estudiarlo. En la investigación participaron más de 5100 adultos, tanto hombres como mujeres. Los expertos lograron identificar cinco tipos de personalidad al momento de coquetear, algunas de ellas con un efecto más duradero.

La física. En esta forma de coqueteo se muestra el interés a través de la energía sexual; el lenguaje corporal es su forma de expresión más recurrente. En general, este tipo de flirteo lleva a que las relaciones se desarrollen más rápido; son personas que se mueven a partir de la química o la conexión emocional.

La tradicional. Tanto hombre como mujer esperan que sea él quien dé el primer paso. Mientras eso no ocurra, la mujer tomará una actitud pasiva (pero ojo, esto no implica que no esté interesada). Estas personas son generalmente introvertidas, pero saben que son, potencialmente, la pareja ideal de alguien más.

La cortés. Se expresa a través de gestos, palabras, códigos de etiqueta, protocolos. Los modales y la educación son el arma fuerte de este tipo de coquetería. Estas personas se mueven y se comunican con cautela.

La sincera. Más allá de recurrir o reaccionar a los estímulos externos, esta personalidad busca conocer lo que el otro trae dentro, sus pensamientos, sus valores, la estructura de sus emociones. Su objetivo: establecer una conexión emocional profunda.

La lúdica. Este tipo de personalidad considera que coqueteo no es sino un juego; el interés no está en ganar o perder, sino en hacer que el juego dure lo más que se pueda. A pesar de lo divertido que resulta, sus relaciones son usualmente fugaces.

Es de llamar la atención que los tipos de flirteo físico y sincero correspondieron con personas dispuestas a tener relaciones duraderas, comprometidas y con más conexión física y emocional.

Lo más interesante, según Jeffery Hall, director del estudio, es que la forma en la que comenzamos a intimar con alguien puede determinar el éxito o fracaso de nuestra relaciones, incluyendo el matrimonio. "Conocer la forma en que comunicamos nuestro interés o atracción, nos ayuda a entender los retos que la otra persona ha tenido que superar en sus relaciones anteriores; esto puede evitar que caigamos en los mismos errores", concluyó Hall.

¿Y tú, qué tipo de coqueteo prefieres?

Vida en Pareja: "Señales del Fracaso"

Pareja: 4 señales de fracaso
Por: Luza Alvarado, el 14 de abril de 2011, 07:39 AM

Siempre nos han dicho que la vida en pareja es una moneda al aire: aunque intentemos calcular probabilidades, nunca podremos predecir el resultado. Y es que el ser humano no es una realidad limitada, cuantificable o medible, sino un ser complejo, un misterio atravesado por el azar, la historia y las circunstancias. Sin embargo, conscientes del reto que implica hoy la vida en pareja, hay quienes se han dado a la tarea de estudiarla con seriedad y profesionalismo para hacerla, si no más sencilla, por lo menos no tan intrincada, escurridiza o fallida.

El investigador y terapeuta John Gottman, profesor emérito de la Unviersidad de Washington, dirige desde hace varios años -junto con su esposa, Julia Schwartz-, varios estudios sobre la pareja desde el Relationship Research Institute. Gracias a su experiencia, el Dr. Gottman ha podido identificar a los llamados "cuatro jinetes del Apocalipsis", es decir, las cuatro actitudes que llevan a una pareja al fracaso, así como algunas estrategias para resolver los conflictos que las generan.

Actitud defensiva. Esta reacción significa, en otras palabras, que uno se está lavando las manos para inculpar al otro. Es como decirle: "tú eres el problema, no yo". Cuando nos ponemos a la defensiva, lo que hacemos es demeritar los motivos del otro, lo invalidamos al decirle que su reclamo es injustificado o exagerado. Ponerse a la defensiva sólo empeora el conflicto y coloca más obstáculos en el camino a la resolución de un problema. El Dr. Gottman aconseja que antes de instalarnos en posición defensiva, tratemos de entender la naturaleza del reclamo que está haciendo nuestra pareja, qué fue lo que detonó su reclamo y qué es lo que necesita que no le estamos dando.

Crítica destructiva. Por el simple hecho de ser humanos, somos defectuosos. Así que no debemos sentirnos atacados cuando alguien nos haga un reclamo. Sin embargo, hay que conocer la diferencia entre una observación y una crítica destructiva. Una queja sería: "Habías quedado en sacar la basura, ¿por qué no lo hiciste?"; una crítica: "Por qué nunca puedes recordar nada, eh, te tengo que decir las cosas cien veces para que las cumplas". La primera es una queja justificada. La segunda también, pero lleva una ofensa implícita.  

Desdén o menosprecio. Éste se puede expresar de muchas maneras, más o menos sutiles o encubiertas: sarcasmo, cinismo, sobrenombres, burla, boicot, humor hostil. Cuando la pareja actúa con desdén es imposible resolver un problema. Dice el Dr. Gottman que si nos descubrimos reaccionando con desdén, lo mejor es alejarse un momento para no empeorar las cosas o lastimar a nuestra pareja; hay que tomar distancia, tranquilizarse y, sobre todo, tener en mente que a cierta edad, esas actitudes son infantiles, pues se trata de berrinches que ponen en evidencia nuestra incapacidad para dialogar.

Cerrazón. Tanto hombres como mujeres somos dados a construir un muro de indiferencia ante las peticiones del otro. Sin embargo, el Dr. Gottman encuentra que los hombres son más dados a ello. Este proceso implica cerrarnos completamente a las peticiones del otro, no porque no lo amemos sino porque no tenemos herramientas o voluntad de resolver el conflicto que nos representa. Por ejemplo, en una conversación abierta se dan señales visuales, gestuales o vocales (aunque sean monosílabos) de que el otro efectivamente está escuchando. En cambio, cuando alguien adopta una actitud cerrada, no hay retroalimentación de ningún tipo, el individuo desvía la mirada o se queda más mudo que una tumba, imposibilitando la comunicación.

El Dr. Gottman dice que construimos murallas porque, muy probablemente, estamos abrumados por los gritos o los reclamos. Sin embargo, es necesario comunicarle a nuestra pareja que no estamos en disposición de dialogar y que sería mejor dejarlo para otro momento. Pero una vez que estemos más serenos, hay que retomar el asunto. Ahora bien, si esto se repite cada vez que hay un conflicto, no es que estemos evitando una pelea mayor, más bien estamos evadiendo el problema, si no es que el compromiso que implica tener una relación de pareja.

¿Que otra actitud crees que lleve a la pareja al fracaso? ¿Cómo la resolverías?